HOMICIDIOS QUE PREOCUPAN

Es evidente que la reactivación influyó en el aumento de los asesinatos, contrario a lo sucedido en 2020, cuando la Alcaldía reportó la cifra más baja en los últimos 30 años. Con el retorno a la normalidad, las cifras de criminalidad se dispararon con respecto a 2020 y alcanzaron las de los años anteriores a la pandemia o aumentaron, como en el caso de los homicidios.

Así lo revela un informe del periódico Q’HUBO (de esta casa editorial) sobre los asesinatos registrados en el segundo semestre de 2021. De acuerdo con la información, en los últimos seis meses del año pasado, 37 personas perdieron la vida en forma violenta en Ibagué.

La mayor parte de los hechos fueron atribuidos por las autoridades a vendettas entre organizaciones criminales vinculadas con el narcotráfico, a diferencias personales y a hechos de intolerancia.

Es lamentable saber, además, que la mayoría de los homicidios se encuentran en la impunidad, pues los responsables no han sido capturados. Ni la Policía escapó a este incremento de la violencia criminal: en noviembre, dos uniformados fueron asesinados por un par de jóvenes delincuentes que intentaron evadir una persecución.

Las comunas en donde se registraron más asesinatos fueron la nueve (7 homicidios), la siete (6), la seis (5) y la ocho, con cuatro casos. Así mismo, los meses más violentos fueron noviembre (9), septiembre y agosto, con siete casos cada uno.

Según las estadísticas de la Policía Nacional, entre enero y noviembre de 2021 se registraron 79 homicidios en esta capital, seis más de los 73 que reportaron Medicina Legal y la Policía en 2019, y los 63 que sucedieron en 2020, según el recuento de la Policía.

Es evidente que la reactivación influyó en este aumento de los homicidios, contrario a lo sucedido en 2020, cuando la Alcaldía reportó la cifra más baja de homicidios en los últimos 30 años. El decrecimiento de 2020 claramente obedeció al confinamiento y al cierre de todas las actividades por más de cinco meses y no fue producto de la implementación de políticas de seguridad ni de la adopción de estrategias para combatir la criminalidad.

El reto para este año que tienen la Alcaldía, la Policía, la Fiscalía y los demás organismos de seguridad será la formulación y aplicación de un plan que permita intervenir las zonas más afectadas por esta clase de delitos; así  mismo, la prevención de la violencia intrafamiliar y la atención oportuna de las quejas ciudadanas que pueden derivar en hechos de intolerancia con funestos resultados.

(*) Editorial publicada el 5 de enero en el periódico El Nuevo Día

(*) Foto tomada de ondasdeibague.com

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