El pasado 26 de noviembre se celebró el Día del Vigilante, en la que Coovicombeima entregó incentivos a algunos guardas de seguridad que cumplían 25 años de servicio, entre ellos Luis Antonio Molina.
Molina, quindiano de nacimiento, pero con corazón tolimense, se mostró muy feliz por el reconocimiento que le brindó la cooperativa: “Me siento muy feliz de estar aquí, siempre es bueno que a los trabajadores les entreguen reconocimientos porque te motiva a seguir laborando con alegría”, expresó.
Durante su larga trayectoria con Coovicombeima, Molina ha estado en distintos puntos de la ciudad brindando seguridad (Codiasán, la Fiscalía, Cámara de Comercio, Banco de Bogotá), pero desde hace 15 años su lugar de trabajo es el edificio Camacol, en donde se encuentra muy cómodo por el trato de la gente.
“Como persona se trata a los demás con respeto, que se sientan a gusto, no todo el genio de las gente es igual, pero lo ideal es no llegar a ningún roce, más bien, de tener un buen entendimiento con todos y eso ha pasado en estos 15 años de trabajo, insistió.
Disfruta la vigilancia
Luis Antonio tiene 62 años, llegó a la capital tolimense en 1976 y en ese entonces laboró en la Registraduría, así como en un supermercado, pero gracias a su papá conoció a Coovicombeima, quien le dio la oportunidad de alistarse como guarda de seguridad, oficio que lo ha acompañado hasta la actualidad.
Pese a los horarios extensos que me manejan en este oficio, Molina aprendió poco a poco a tomarle cariño, a tal punto que se siente muy orgulloso de ser vigilante y disfruta de su trabajo cada vez que debe cumplir su turno.
“Me incliné con la profesión de guarda de seguridad porque se trata de salvaguardar las propiedades de las personas o empresas y por convicción propia se hace con mucho amor”.

En esta larga trayectoria, Luis solo ha vivido un momento difícil, en el cual tuvo que usar su arma de dotación, porque trataron de invadir un territorio buscando robar artículos de valor.
“Siendo un fin de semana, trabajando en la subestación de Electrólima (ahora Celsia) en San Jorge, vía Calambeo; con el portero teníamos a cargo la custodia de los transformadores y cable blanco que se manejaba en ese entonces, unos maleantes llegaron a hurtarnos unos cables a las 2 de la mañana y se hizo necesario accionar el revolver para evitar el robo”.
Agradecido a Coovicombeima
Molina arribó a la empresa el 16 de agosto de 1996, en este entonces la cooperativa llevaba pocos años de fundada, ha visto la transformación en grande que ha tenido la compañía, sin embargo confiesa que no pensó en durar tanto tiempo en Coovicombeima.
“Nunca pensé que duraría tanto tiempo, uno llega a trabajar, se ubica, pero poco a poco le tomé mucho amor a mi trabajo, aquí llegamos y por ahora, allí nos quedamos”, dijo con orgullo.
Una de las cosas que más resalta Luis Antonio de Coovicombeima es que a los empleados no solo los ven como parte de una nómina, sino que se preocupan por la persona, algo no muy normal en muchas cooperativas.
Coovicombeima se preocupa por la estabilidad del trabajador, brindan unos espacios de recreación, entre otros y por esos detalles uno se siente feliz con la Cooperativa porque lo tienen en cuenta en muchas cosas, como por ejemplo la celebración del Día del Vigilante en el cual se comportaron a la altura con todos nosotros”, manifestó.
Y agregó que “al doctor Álvaro Delgado Cruz y el gerente Ricardo Abril, solo tengo palabras de agradecimiento, ahí me formé como persona, me hice a una experiencia laboral y a raíz de ese fruto de trabajo, logré sacar mis hijos adelante, obtener mi casa y todo ello se lo debo a Coovicombeima”.

Feliz con su pensión
Este 2021 es un año especial para Luis Antonio, primero cumplió 25 años con Coovicombeima, fruto de este esfuerzo, disciplina, constancia logró su anhelada pensión.
“Feliz de conseguir esa meta, siempre quise tener la pensión estando bien de salud porque deseo seguir trabajando, hacerlo un par de años más para finiquitar unos proyectos que tengo en mente con mi familia”.
Finalmente, Luis Antonio desea dejarle un consejo a los guardas que recién se están incorporando a la empresa y más teniendo en cuenta la situación difícil que vive el país en temas de trabajo.
“Como empleado de 25 años de antigüedad, hagan una labor con mucha responsabilidad, la empresa está al tanto para tener el bienestar del trabajador porque con Coovicombeima se puede tener una estabilidad laboral y conseguir las metas propuestas”, concluyó.

