JAMIR, UN SUPERVISOR CON VOCACIÓN DE SERVICIO
Muchas veces las personas tienen clara la profesión que quieren ejercer cuando sean adultos y ese parece ser el caso de Jamir Ferreira Méndez, quien prácticamente toda su vida la ha dedicado al rubro de la seguridad y vigilancia. Jamir nació hace 57 años en el municipio de San Antonio, Tolima; su niñez la vivió en dicho pueblo, posteriormente estudió su bachillerato en Bogotá, en la localidad de Bosa y desde entonces reside en Ibagué. Su vocación para trabajar en el área de seguridad y vigilancia le llegó, según comenta, tras su estadía por el Ejército Nacional. “Luego de mi paso por el Ejército, desde ahí me gustó todo lo que tenía que ver con la seguridad, manejo de armas, en una empresa de seguridad trabajé seis años, posteriormente estuve en Envagas y desde 2004 estoy en Coovicombeima”, indicó. Su llegada a la Cooperativa Precisamente, Jamir llegó a Coovicombeima de manera inesperada, pues en el año 2004 laboraba como vigilante en Envagas, pero la Cooperativa tomó el servicio de vigilancia y absorbió al personal de seguridad y los vinculó a la empresa. Este cambio no fue duro para Ferreira, pues ya tenía conocimiento de Coovicombeima y sabía que llegaba a una empresa sólida y consolidada en el rubro de la vigilancia. Es tal su compromiso con Coovicombeima que siempre tuvo la seguridad de que duraría muchos años porque “cuando estoy en una empresa, tengo esa seguridad de durar mucho tiempo, trato de hacer las cosas lo mejor que pueda y sé que si cumplo mis labores, tendré trabajo fijo”, resumió. Su labor como supervisor Sus primeros empleos estando en la empresa fueron de vigilante y poco a poco con su excelente desempeño y capacidad fue ascendiendo al cargo que ostenta hoy en día: supervisor. Desde el año 2012 Jamir se desempeña en este cargo y está feliz por cumplir esta labor, pues sabe de la importancia y responsabilidad que debe asumir para que los guardas de seguridad cumplan a cabalidad sus funciones. “Un supervisor es un jefe inmediato de los vigilantes, ejerce el control sobre ellos en el tema de la revista, debemos saber las novedades, el estado anímico del guarda, que tenga todos los elementos de dotación, armamento, preguntar qué necesidad tiene el personal y detectar algo anormal, para informarlo y buscar una solución”, expresó. Jamir asegura que lo más difícil de ser supervisor es mantener el orden en los puestos de trabajo y sobre todo, ganarse la confianza de sus colegas para tener una comunicación fluida y directa. “Este trabajo no es sencillo, es de responsabilidad, estar muy concentrado porque si uno no maneja un orden o disciplina no se tiene un buen control de las funciones de los guardas, el trabajo debe ser en equipo, que ellos me brinden su confianza, así como yo les transmito la mía. Es necesario ser sociable con ellos para que le cuenten las cosas laborales y eso sirve para mejorar el servicio”. Otra de sus funciones como supervisor es cuadrar los horarios de los guardas, solicitar permisos cuando ellos lo requieran o solventar los inconvenientes cuando alguno presente incapacidad médica o están de vacaciones, no obstante, está tan feliz con su empleo que no se cambia por nadie. “Hago este trabajo con orgullo, a mí me gusta esta función, por eso lo hago con alegría, el servir a la gente, ayudar a los compañeros, eso me agrada bastante”, aseveró. Agradecido con Coovicombeima Jamir indica que en sus 18 años de labor con Coovicombeima lo han hecho sentir como en casa por el trato que tienen los directivos con los vigilantes porque hacen sentir a todos valiosos sin importar el cargo que desempeñen en la empresa. “La parte laboral y personal es excelente, el trato de los jefes como don Ricardo Abril y el Doctor Álvaro Delgado es impecable, así como de todo el personal, le dan a uno esa seguridad de trabajar a gusto, eso motiva porque le brindan una confianza grande y se debe responder de la misma manera”. Pero Ferreira no solo está agradecido por el trato laboral, también por el apoyo que ha recibido para mejorar su calidad de vida, entre ella, destaca el hecho de que gracias a Coovicombeima, pudo adquirir su vivienda propia, entre otras cosas. “Hace poco toqué ese tema con mi esposa, cuando llegué no tenía casa, en pocos meses de estar en la empresa, postulé a un subsidio de vivienda en Comfatolima, gracias a Dios me entregaron mi casa por el apoyo de la empresa, mis hijas han podido estudiar y he podido sacar a mi familia adelante con la ayuda de la Cooperativa”. Sus próximas metas Jamir está próximo a cumplir 58 años (lo hará el 5 de diciembre) y ya tiene claro lo que piensa hacer en el corto y mediano plazo con el tema laboral y personal. Su prioridad es lograr la pensión, sabe que aún debe trabajar por poco más de cuatro años, seguir cumpliendo su función con la misma energía del primer día porque si algo tiene claro es que cuando lo consiga dará un paso al costado. “Mi deseo es trabajar hasta lograr pensionarme, me quedan cuatro años y medio para ello, quiero hacer la labor lo mejor que pueda en este tiempo y ya después me haría a un lado, darle la oportunidad a otro trabajador de hacer esta función y también alejarme de este rubro, adoro la seguridad, pero me gustaría probar nuevos horizontes”. Finalmente, Jamir quiere dejarles un consejo a los guardas más jóvenes a que hagan su trabajo con responsabilidad porque están en la mejor empresa de vigilancia del Tolima. “Suelo tener una charla con los compañeros que recién se vinculan con nosotros, les cuento cómo funciona la empresa, los beneficios que tenemos de estar aquí que otras empresas no las tienen, la estabilidad que te brinda Coovicombeima”, concluyó.
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