MIRYAM, SINÓNIMO DE VALENTÍA Y PERSEVERANCIA

Durante los últimos años la sociedad ha visto un cambio con el rol que la mujer tiene en la sociedad, hoy en día vemos cada vez a más damas ser independientes y ocupar profesiones que antes eran exclusivos para los hombres.

Uno de esos oficios ha sido la vigilancia, que de un tiempo para acá es más habitual ver a mujeres en estos cargos, sin embargo, Miryam Ospina es una pionera en este ámbito, pues toda su vida se ha dedicado a esta labor.

En Coovicombeima cumplió 20 años y es una de las más antiguas de la compañía, se siente muy a gusto con el empleo que eligió a pesar de que este llegó de casualidad.

“Llegué de casualidad, mi esposo de ese entonces trabajaba en una empresa de vigilancia, pero a él lo echaron por irresponsable; la persona que me atendió me preguntó quién era, luego de unos minutos me ofreció trabajar como vigilante, me sorprendí con la idea, pero necesitaba el trabajo, así que acepté y aún sigo en esta profesión”, dice con orgullo Ospina.

Una vida llena de retos

Desde entonces, la vida de Miryam tomó otro curso, pues la situación familiar no era el ideal, tenía cuatro hijos y debía velar con ellos. Con su nuevo empleo debía sacar tiempo para todo y admite que ese proceso al principio no fue nada fácil.

“Cuando ingresé tenía a mis hijos pequeños, mi niña menor tenía 2 años y el mayor 7. No era sencillo salir de mi casa a las 5:30 de la mañana, regresar en la noche, revisarles las tareas, hacer la comida, lavar ropa, organizar, eso implicaba que me acostara tarde y me levantara muy temprano para tenerles todo listo”, comenta.

Sin embargo, viendo con perspectiva todo lo sucedido, asegura que este esfuerzo y sacrificio valió la pena: “Ahora digo que ya cumplí, les enseñé a mis hijos a ser independientes porque a medida que crecían aprendieron a cocinar, lavar, organizar, ser responsables con sus tareas y eso les sirvió mucho para su vida”, expresa.

Hoy en día, Ospina asegura que sus hijos se sienten muy orgullosos de su labor porque siempre vieron en ella una mujer trabajadora, responsable, valiente y sobre todo, perseverante que ante las adversidades que tuvo jamás se dio por vencida y pudo lograr sus objetivos.

Agradecida a Coovicombeima

Antes de llegar a la Cooperativa, Miryam laboró durante tres años como vigilante en el Sena, pero la empresa en la que estaba perdió la licitación en ese sitio por lo que todos tuvieron que abandonar su cargo. En ese momento, ella se encontraba sin empleo, situación que la preocupaba por la responsabilidad que tenía con su familia.

No obstante, como ella misma lo comenta, se le apareció un ángel, ya que un amigo cercano al doctor Álvaro Delgado Cruz, la recomendó y le dio la oportunidad de ingresar a Coovicombeima.

Ospina asegura que esa fue la mejor decisión que pudo tomar en su vida, ya que en la Cooperativa encontró el apoyo y estabilidad que desde hace años venía buscando.

“Estoy contenta porque esta empresa lo es todo para mí, a Coovicombeima la identifico con una sola palabra: familia; porque todo lo que tengo y he logrado ha sido gracias a ellos, siempre han estado ahí en mis momentos difíciles y felices”, expone. Y agregó que “puedo decir que con el apoyo de Coovicombeima pude sacar a mis hijos adelante, verlos profesionales, la calidad de vida que tengo, una casa, entre otras cosas. No tengo palabras para agradecerle todo su apoyo al doctor Álvaro (Delgado) y don Ricardo (Abril)”, opina.

Orgullosa de su trabajo

Miryam, quien nació en Espinal hace 49 años, no cabe de la dicha por la labor que ejerce, actualmente es relevante y labora tres días en Plaza Bolívar, dos en el edificio Combeima y un día en el edificio Nicolás.

No obstante, relata que al principio no fue nada fácil vincularse a este medio, ya que había mucho machismo de por medio, situación a que lo largo de los años ha disminuido y se lo han hecho saber en cada lugar donde ha estado. “A veces no ha de faltar que por ser mujer no inspire seguridad a las personas, pero igual uno hace su trabajo, pero es chistoso porque otros le dicen a uno que es mejor tener a una mujer vigilante, dicen que tenemos más carácter, más responsabilidad y en mi caso soy como brava (risas)”, cuenta.

Su rol en la Junta de Vigilancia

Gracias a su disciplina, constancia y responsabilidad, hace cuatro años la empresa le dio la oportunidad de integrar la Junta de Vigilancia de la Cooperativa, hecho que la llena de mucho orgullo porque nunca se lo esperó.

“Jamás pensé que el doctor Delgado me premiaría, pero desde que estoy allí he procurado ayudar en el desempeño de los compañeros, apoyar a los asociados cuando tengan situaciones difíciles, hacer los llamados de atención, al final soy como un enlace entre los vigilantes y los directivos”, expone.

Con respecto a la pandemia del Covid-19, Ospina asegura que la empresa ha estado a la altura de las circunstancias porque ningún vigilante ha visto disminuido su salario.

«A pesar de los momentos difíciles, puedo decir que la empresa está sólida, es de admirar el trabajo del doctor Delgado y don Ricardo al lidiar con casi 250 vigilantes, porque siempre hemos tenido trabajo, recibimos el sueldo muy puntual y eso hace que sean unos duros», narra.

Finalmente, Miryam dice que seguirá ejerciendo este oficio por muchos años más, se siente orgullosa de portar el uniforme y todos los sacrificios que hizo durante años, la vida se lo ha recompensado.

Actualmente dos de sus hijos viven en España, vive feliz con su actual pareja, quien también es vigilante y considera que su felicidad es completa porque no le falta nada.

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