NELSON, TODA UNA VIDA SIRVIENDO A LA SEGURIDAD

Ser guarda de seguridad es uno de los trabajos más difíciles que existen en Colombia, no en vano, cada vez que salen de sus hogares lo hacen con la convicción de hacer una excelente labor y brindar seguridad en el sector donde se encuentren.

No obstante, esa responsabilidad hace que mucha gente disfrute de su trabajo porque llevan esa adrenalina en la sangre. Un ejemplo claro de ello es el de Nelson Ospina Carvajal, guarda de seguridad de la Cooperativa de Vigilancia Coovicombeima.

Ospina ingresó a la Cooperativa el 13 de septiembre de 1993, está próximo a cumplir 28 años en la empresa y sin duda alguna es uno de los empleados más antiguos, situación que nunca llegó a imaginar.

“Cuando llegué en el 93, gracias a la recomendación de una amiga, jamás pensé que duraría tantos años en la empresa, pero gracias a mi constancia, perseverancia, disciplina he podido conservar mi empleo sin inconvenientes”, manifestó.

Toda la vida como guarda de seguridad

Nelson nació en Santa Isabel, Tolima, su niñez la vivió en Melgar antes de vivir durante 20 años en Garzón, Huila, desde entonces ha vivido en Ibagué y prácticamente toda su vida laboral ha sido en el área de seguridad.

Este tolimense asegura que este trabajo le llamó la atención luego de su paso por el Ejército Nacional.

“Presté servicio dos años de vida militar, lo hice en el Batallón Rooke, aunque nunca quise hacer carrera en las Fuerzas Armadas, pero sí vincularme en una empresa privada”, dijo.

A lo largo de esos 28 años, Ospina trabajó en diversos puestos de trabajo, su primer sitio fue en el ya desaparecido banco Concasa, desde entonces ha prestado sus servicios en la Zona Industrial, el Centro Comercial Combeima y actualmente está en la Cámara de Comercio de Ibagué, lugar donde se siente muy a gusto.

“El trabajo no es pesado, pero es de manejo y se tienen varias funciones, revisión de cámaras, parqueadero, control de vehículos, es muy agradable este puesto porque no estoy solo, ya que somos tres vigilantes por turno”, comentó.

Pero no todo ha sido fácil, en ocasiones, Nelson ha tenido que emplear su arma de dotación haciendo disparos al aire y en una oportunidad vivió una situación angustiante que por fortuna pudo solucionar.

“El momento más fuerte que viví fue cuando trabajé en la Carrera Quinta con calle 30, me iban a apuñalear, igual me pasó en la Zona Industrial donde sentí que mi vida estaba en peligro, pero gracias a Dios salí ileso”, narró.

Agradecido a la empresa

Gracias a su labor como guarda de seguridad, Ospina Carvajal ha logrado lo que cualquier persona desea tener en su vida, estabilidad laboral, personal, bienes, entre otros, asegurando que todo esto no lo podía haber logrado sin el apoyo incondicional de Coovicombeima.

“Siempre han estado ahí, mis hijos pudieron estudiar en la universidad, gracias a Dios tengo casa propia, estoy cerca de poder adquirir un apartamento y todo esto ha sido gracias al apoyo de la Cooperativa”, indicó.

Actualmente, está casado con Amparo García, producto de esa unión sus dos hijos Sergio Esteban y Paola ya son profesionales y viven muy orgullosos de lo que su padre ha conseguido.

Integra la Junta de Vigilancia

Nelson no solo trabaja como vigilante, desde hace 16 años hace parte de la Junta de Vigilancia de la Cooperativa, es uno de los integrantes más antiguos y una de sus funciones es ser un intermediario entre los directivos y sus colegas.

A raíz de esta situación, Ospina interactúa mucho con los gerentes de las diferentes áreas y esa es una de las cosas que más le gusta de este oficio, ya que el respeto entre jefes y subalternos es el mejor.

“El trato con ellos es excelente, Coovicombeima es una familia ya que tanto don Ricardo Abril y el doctor Álvaro Delgado Cruz siempre han estado atentos con nosotros, buscando mejorar el ambiente laboral y que todos los compañeros se sientan a gusto en sus puestos de trabajo”.

Estar tanto tiempo dentro de la compañía le ha permitido a Ospina ver el crecimiento a lo largo del tiempo y catalogar a Coovicombeima como la mejor empresa de vigilancia de la región.

“Cuando llegué a Coovicombeima recién estaba empezando, tenían dos o tres puestos, a día de hoy es una empresa que ha crecido mucho no solo en el Tolima, sino en otras regiones y tiene una visión hacía el futuro muy buena”.

Por ahora, Nelson seguirá ejerciendo su labor con la mayor responsabilidad, a la espera de que en unos años pueda conseguir su pensión para descansar y dedicarle el tiempo a su familia.

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