Sandra Pava Castañeda es el claro ejemplo de que con mucho esfuerzo y dedicación, las metas y anhelos se pueden alcanzar en la vida.
Hace 25 años una mujer nacida en la vereda Veracruz, ubicado en el municipio de Alvarado, llegó a Ibagué con una maleta llena de sueños, recién había terminado sus estudios de secundaria y quería seguir su camino en la universidad.
No obstante, para poder estudiar, antes debía tener un empleo, por lo que recorrió algunos lugares del centro dejando algunas hojas de vida, pero casualidades del destino, se encontró al rector en el cual había estudiado su bachillerato, sin saber que ese sería el primer paso para llegar a su actual empleo.
“Cuando me encontré al rector le dije que estaba buscando trabajo, entonces él me llevó donde un amigo suyo que trabajaba en la Gobernación del Tolima y ese conocido me dijo que fuera a las oficinas de Coovicombeima, puesto que conocía al Doctor Álvaro Delgado; después de unas semanas empecé a trabajar”, expresó.
La protagonista de esta historia es Sandra Pava Castañeda, una mujer que le ha brindado más de la mitad de su vida (actualmente tiene 43) a la Cooperativa de Vigilancia Coovicombeima, para ser exactos, el próximo 15 de octubre cumplirá 25 años vinculada a la empresa.
Empezó siendo guarda de seguridad, pero unos meses después se vínculo a la parte administrativa, en la cual ha estado en distintos cargos; gracias a sus conocimientos poco a poco ha ido escalando en la cooperativa y actualmente es la Líder del Centro de Monitoreo.
Su papel de líder
Llegar a ese puesto no ha sido fácil, pero Sandra dice que ha disfrutado todo el camino que ha recorrido hasta llegar ahí, sabe que debe liderar a mucho personal, sobre todo masculino, reto que la motiva día a día.
“Casi un 80 por ciento es personal masculino y se sabe que a ellos no les gusta tener como coordinadora a una mujer, pero a medida del tiempo se les da a entender que deben cumplir con sus funciones, aquí nunca se impone nada, pero a la vez tienen una responsabilidad con la empresa”, precisó.

Y agregó que “gracias a Dios nunca ha existido un problema grande, pero no es sencillo manejar tantos egos porque todas las personas tienen distintas personalidades y encaminarlos a todos en el mismo camino es una tarea que conlleva su tiempo”, relató.
Como todo trabajo, la responsabilidad debe ser alta, pero en este caso, el Centro de Monitoreo es fundamental en Coovicombeima, ya que es el fuerte de la empresa.
“Aquí está el área tecnológica, nosotros prestamos los servicios de monitoreo de alarma, circuitos cerrados de televisión, controles de acceso, los supervisores patrulleros, quienes son los que hacen las visitas a los clientes y mi función en específico es estar encargada de todas esas áreas, que todo funcione sin problemas”, mencionó Pava.
Su amor a Coovicombeima
Una de las razones por los cuales Sandra Pava está tan contenta en la Cooperativa de Vigilancia Coovicombeima son los grandes beneficios que les brindan a todos sus asociados, ya que desde que llegó hace 25 años se ha sentido arropada.
Sandra asegura que su primer sueño era convertirse en profesional, en febrero de 1997 manifestó su anhelo de estudiar a los directivos de la compañía y desde el primer momento la apoyaron para alcanzar esa meta.
“Coovicombeima me ayudó mucho con los horarios para ir a la universidad y estudiar Administración Financiera, fueron jornadas duras para rendir en el trabajo y el estudio, muchas veces me tocó trasnocharme para hacer los trabajos, pero gracias a Dios siempre tuve el apoyo de los directivos y logré una de mis grandes metas: ser profesional”, manifestó.
Su próximo reto
Pese a todo lo que ha logrado Sandra en estos 25 años, las aspiraciones de Sandra siguen siendo altas, como todo trabajador siempre aspira a más, pero para ello debe trabajar duro, por lo que tiene claro que debe hacer para conseguirlo.
“Realmente ya he conseguido lo básico que necesita un ser humano, tener vivienda propia, un vehículo, haber estudiado en la universidad, me encantaría más adelante hacer una especialización para conocer más el área donde actualmente me desempeño, crear nuevos productos, estamos mirando como ampliar nuestra gama de servicios para ofrecer a los clientes”.

Una empresa consolidada
Para nadie es un secreto que la pandemia golpeó fuerte la economía mundial y evidentemente Ibagué no fue la excepción, muchas empresas tuvieron que cerrar, pero toda crisis genera oportunidades y eso fue lo que sucedió en Coovicombeima.
Gracias a la labor de sus directivos y asociados, esta crisis económica probó la solidez de la empresa y pese a las distintas dificultades que tuvieron, jamás dejaron de cumplir con los honorarios y diversos incentivos que brindan a sus empleados.
“Ellos se han portado excelente, nunca nos suspendió los contratos, pagaron cumplidamente los salarios, jamás temimos porque hubiera despidos, pese a que algunos clientes no pudieron continuar, Coovicombeima es una empresa sólida”, ratificó.
Finalmente, Sandra quiere motivar a los asociados que recién se incorporan a la empresa a que los sueños se pueden cumplir, solo deben ser perseverantes y retarse día a día para ser mejores, pues ella es el ejemplo claro de que se puede llegar lejos dentro de la misma empresa.
“Mi consejo es que llegaron a una empresa hecha, cuando yo inicié ayudé a hacer la empresa. Amo a Coovicombeima, siempre les digo a todos que tengan sentido de pertenencia, quieran, cuiden a la empresa puesto que aquí nos brindan todo lo que necesitamos”, finalizó.

